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Si se hiciera un rapido balance de cuantos escritores pueden vivir de su literatura la conclusión seria que, por país, el numero no supera los dedos de una mano. Tal vez usted se sorprenda al leer esto pero no deberia sorprenderse porque la situacion siempre fue así.
En un esayo publicado a comienzo de los años sesenta, Gore Vidal (el gran Gore Vidal) hizo un recorrido por la lista de best-seller (que, por entonces, él lideraba con "Mesias") y concluyo que la gente leia a malos autores y que solo los que integraban esa lista podian vivir de sus libros, el resto debia dar clases en universidades.
Por supuesto, dar clase no es un "castigo" pero, para una persona que ama escribir, para una persona que quiere dedicarse solo a escribir, es complicado perder su tiempo no solo dando sus clases sino perdiendo el tiempo en armarla, corregir pruebas, etc. Incluso el éxitosisismo Stephen King tuvo que hacelro, como cuenta en su libro "Mientras escribo". Y tuvo que hacerlo porque, por entonces, sus cuentos lo le daban para comer
A Philip K Dick le paso lo mismo: su reconocimiento fue postumo y, aunque sea tarde, es bueno reconocerlo porque el escritor norteamericano escribio verdaderas obras maestras, como ese cuento sobre un hombre hostigado por la publicidad. Hoy, desde nuestro presente, nos damos cuenta que lo que decia Dick era verdad, porque usted, hoy, esta, como el personaje de Dick, siendo siendo bombardeado continuamente por publicidades, por publicidades sorpresas que le dicen insistentemente compre esto, compre aquello o no sera feliz.
A usted, como a tantos habitantes de Las Palmas de Gran Canaria le habra pasado: ahorrando dia tras dia tras dia centavo sobre centavo compro ese producto que tan bueno parecia en el catalogo y, al año y monedas, comenzo a fallar sin razon, hasta que usted, haciendo de tripas corazon, debio tirarlo y comprar uno nuevo.
El hecho, sin embargo, es que las personas no tienen porque aceptar la idea de que, cuando un producto se rompe, debe comprarse una version mas nueva del mismo. Y no deben aceptar esta idea simplemente porque hoy existe Central Sat, una compañia de reparacion de calentadores y reparacion de calderas en Coruña.
Esta compañia se encarga (lo repetimos para que usted no lo olvide) de la reparacion de calentadores y tambien de la reparacion de calderas en Coruña ademas de reparar toda clase de electromesticos en un tiempo record y a un precio tan bajo que resulta increible... pero cierto. Un detalle a tener en cuenta en los tiempos actuales que corren.
Si usted vive en Las Palmas de Gran Canaria y quiere saber mas al respecto solo ingrese al sitio web: http://www.centralsat.es

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